Forofas

Mujeres iraníes emulan a Kathrine Switzer y completan la maratón de Teherán pese al veto de los ayatolás

Corrieron en secreto 32 kilómetros en un recinto y a falta de 10 kilómetros se unieron a la prueba oficial

650_1200-217-650x350.jpg

Mujeres iraníes completan la maratón pese al veto
Mujeres iraníes completan la maratón pese al veto

Un grupo de mujeres iraníes se ha rebelado contra la machista prohibición de los lideres religiosos y políticos de su país y, mediante una estratagema, han completado la maratón de Teherán, la capital de Irán.

Dos días antes (el 5 de abril de 2017) de lo que ha sido descrito como el primer maratón internacional en Teherán, un funcionario iraní de deportes  señaló que en principio  las mujeres tendrían que correr separadas de los hombres.

El portal de la carrera “TehRUN” menionaba a 28 estadounidenses entre los corredores registrados (un extremo que las autoridades de Irán, hasta ahora archienemiga de Estados Unidos, no confirmaron) , además de participantes de más de 40 países, entre ellos Gran Bretaña y Canadá. La página describía  la carrera como una oportunidad para “tender puentes, romper barreras”.

Majid Keyhani, líder de la federación iraní de pista y campo, declaró a la prensa que el evento estaba abierto a corredores de todas las nacionalidades. Sin embargo, no confirmó los países que estarían  representados, o si se otorgaron las visas a todos los participantes.

“Enviamos los nombres de todos los corredores a la cancillería para la emisión de las visas”, dijo el funcionario. Advirtió que es un proceso que “puede demorar”.

Al menos 160 corredores extranjeros, incluyendo 50 mujeres, se inscribieron para la carrera. Las mujeres tendrían que correr por separado de los hombres en el centro deportivo Azadi en Teherán, debido a que sólo los hombres tienen permitido correr por las calles de la capital, indicó Keyhani.

Pese a ese anuncio previo, antes del inicio de la carrera a las 160 mujeres que finalmente se habían inscrito se les comunicó que tenían prohibido disputar la maratón y que en caso de tratar de burlar la prohibición serían denunciadas y acusadas de cometer un delito de carácter religioso.

Las protestas no se hicieron esperar. Con el apoyo de la organización "Free to run" (Libres para correr), las 160 mujeres denunciaron el hecho de que en ningún momento se les había informado de veto alguno y que habían podido cumplimentar su inscripción como participantes tres semanas antes sin ningún problema.

Ante la evidencia del trato discriminatorio, las autoridades iraníes hicieron una concesión mínima: podrían correr 10 kilómetros, pero no más, y con una indumentaria adecuada a los preceptos de los ayatolás o líderes religiosos iraníes: piernas y brazos cubiertos e hiyabs (velos que cubren la cabeza y el pecho) sobre el cabello.

Como en un cuento de Las Mil y una noches, las féminas iraníes se dieron maña para burlar el veto y correr una maratón completa en vez de tan sólo los 10 kilómetros autorizados por las autoridades.

En secreto, se congregaron en un recinto de Teherán  y dieron veltas de 700 metros hasta alcanzar los 32 kilómetros (necesitaron unas 46 vueltas), para después unirse a la maratín oficial cuando faltaban tan sólo 10 kilómetros para su finalización.

 

Deporte: 
Categoría: